El piano jazz puede parecer una montaña enorme envuelta en niebla: cientos de acordes, escalas con nombres raros, músicos que parecen inventarlo todo sobre la marcha. Muchos alumnos me cuentan que intentaron empezar varias veces y lo dejaron, porque no sabían qué aprender primero.
La buena noticia: el orden importa más que la cantidad. Aprende pocas cosas en el orden correcto y cada una hará fácil la siguiente. Esta es la hoja de ruta que uso con los principiantes.
De qué está hecho el piano jazz
Casi todo lo que hace un pianista de jazz sale de cinco habilidades:
- Acordes: conocer los acordes de séptima y hacer voicings que suenen a jazz.
- Ritmo: el swing y tocar a tiempo con una banda.
- Temas: leer una lead sheet (melodía + cifrados) y convertirla en música.
- Improvisación: inventar tus propias líneas sobre los acordes.
- Escucha: conocer el sonido de los discos, para saber a qué apuntas.
Los pasos siguientes tocan las cinco, poco a poco.
Paso 1: aprende los acordes de séptima
El pop y la música clásica se apoyan en las tríadas, acordes de tres notas. El jazz vive de los acordes de séptima: añade una nota más, una 7ª por encima de la fundamental, y el acorde adquiere su color de jazz. Aprende estos tres sobre cada fundamental:
- maj7 (Cmaj7: C E G B): cálido, abierto;
- 7, el dominante (C7: C E G B♭): con sabor a blues, quiere moverse;
- m7 (Cm7: C E♭ G B♭): suave, menor.
C: C–E–G · Cmaj7: C–E–G–B · C7: C–E–G–B♭ · Cm7: C–E♭–G–B♭
Tócalos en las 12 tonalidades, despacio, diciendo las notas. Solo este paso hará que puedas leer cualquier cifrado que encuentres.
Paso 2: siente el swing
Aquí es donde sobre todo los pianistas clásicos tienen que cambiar un hábito. En el swing, las parejas de corcheas no son iguales: la primera es larga y la segunda corta, más o menos como la primera y la última nota de un tresillo. Escucha la misma frase dos veces, primero recta y luego con swing. Viene de la biblioteca de frases que escribimos para JazzSync, y usa dos cosas que volverás a encontrar más abajo: la escala de blues en la mano derecha (C, E♭, F, F♯, G, B♭) y la 3ª y la 7ª de C7 (E y B♭) en la izquierda:
C7: E–B♭
C7: E–B♭
Escucha también la mano izquierda. En la versión recta toca justo en los tiempos 2 y 4. En la versión con swing toca acordes cortos en el “y” del 2 y el “y” del 4, anticipando los tiempos 3 y 1. Ese pequeño empujón por delante del tiempo es una parte importante del swing. El swing no es solo el larga–corta. Es también un ligero apoyo en los contratiempos y un tiempo relajado que avanza hacia delante. Se aprende sobre todo de oído: toca con grabaciones y copia el feeling antes que las notas.
Paso 3: lee una lead sheet
Los músicos de jazz leen música todo el tiempo, pero un tema suele venir como lead sheet: la melodía en un pentagrama, con los cifrados encima. La melodía está escrita; el acompañamiento no. Tocas la melodía con la mano derecha y construyes tú mismo la parte de la mano izquierda a partir de los cifrados.
La mano izquierda más sencilla son solo dos notas: la 3ª y la 7ª del acorde. La 3ª le dice al oído si es mayor o menor; la 7ª, qué tipo de acorde de séptima es. Estas dos notas se llaman notas guía, y llevan todo el sonido del acorde.
No necesitas la fundamental. Toca las dos notas como 3–7 (la 3ª abajo) o 7–3 (la 7ª abajo), la que esté más cerca del acorde anterior. En una banda, el contrabajista toca la línea de bajo, y las fundamentales forman parte de ella, así que tu mano izquierda no las necesita. Aquí tienes la progresión más común del jazz, el ii–V–I, solo con esas dos notas bajo una melodía corta que escribí para esta lección:
Dm7: F–C · G7: F–B · Cmaj7: E–B
Mira la mano izquierda: Dm7 es F–C, G7 es F–B, Cmaj7 es E–B. En cada cambio solo se mueve una nota, un semitono. Si te sale en C, pulsa Las 12 tonalidades. Luego toma un standard sencillo y haz lo mismo de principio a fin. Mi lección sobre “Autumn Leaves” te guía así por un tema completo.
Paso 4: toca blues y empieza a improvisar
El blues de 12 compases es el mejor lugar para empezar a improvisar. Tiene solo tres acordes, una forma que se aprende en un día y una escala que funciona sobre todo él: la escala de blues. En F tiene seis notas: F, A♭, B♭, B, C, E♭ (1, ♭3, 4, ♭5, 5, ♭7). Si quitas la B, tienes la pentatónica menor de F, cinco notas con las que es aún más fácil empezar.
F7: A–E♭
Sobre un blues en F, casi todas las notas de esta escala suenan bien en todos los acordes, así que puedes dejar de preocuparte por las notas equivocadas y pensar en el ritmo. Pero no la recorras arriba y abajo: toca frases. Empieza con un riff, una frase corta de la escala (aquí solo C, E♭ y F) que repites mientras los acordes cambian debajo. Las mismas notas, tres acordes distintos, tres colores distintos:
F7: A–E♭ · B♭7: A♭–D · F7: A–E♭ · B♭7: A♭–D · F7: A–E♭ · C7: E–B♭ · B♭7: A♭–D · F7: A–E♭ · C7: E–B♭
Luego cambia una cosa cada vez: el ritmo, la última nota, el tiempo en que empiezas. Eso ya es improvisar. Mi lección sobre la escala de blues te da diez frases más para aprender. La rutina diaria de 20 minutos lo convierte en un hábito.
Paso 5: escucha, todos los días
No puedes hablar un idioma que nunca has oído. Diez minutos diarios de escucha atenta hacen más que una hora de ejercicios sin el sonido en los oídos. Elige algunos discos clásicos con piano (Wynton Kelly, Red Garland, Bill Evans, Oscar Peterson y Herbie Hancock son buenos puntos de partida) y escucha los mismos temas muchas veces: primero la melodía, luego el bajo, y luego solo la mano izquierda del piano.
Si vienes del piano clásico
Tu técnica y tu lectura te ayudarán muchísimo. Pero algunas cosas funcionan de otra manera:
- La partitura te dice menos, así que tú decides más. Una lead sheet te da la melodía y los cifrados; los voicings, el ritmo y el arreglo son cosa tuya.
- El ritmo va primero. Una línea sencilla con swing vale más que una brillante sin él. Dedica tiempo a tocar con el metrónomo en los tiempos 2 y 4.
- Los errores son material. Al improvisar, una nota “equivocada” que resuelve por grado conjunto suena intencionada. Permítete tocar sin pararte.
- Aprendes con los oídos. Copia frases de grabaciones de oído, pocas notas cada vez. Al principio es lento, y luego lo acelera todo.
¿Cuánto tiempo lleva?
Con veinte minutos de práctica concentrada al día, la mayoría de mis principiantes pueden tocar un standard sencillo (melodía más notas guía) en pocas semanas, e improvisar un chorus de blues poco después. La verdadera fluidez lleva años, como en cualquier idioma, pero el primer momento de “esto suena a jazz” llega mucho antes de lo que la gente espera.
Los errores que más veo
- Acumular información en lugar de tocar. Un voicing en las 12 tonalidades vale más que diez voicings en C.
- Saltarse el ritmo. Practica siempre con metrónomo o con una pista de acompañamiento.
- Esperar a “saber lo suficiente” para improvisar. Empieza el primer día con un riff.
- Tocar siempre solo. Toca con grabaciones o pistas de acompañamiento, para aprender a no pararte.
Tus próximas lecciones
- Comping con dos notas: tu primera mano izquierda.
- Cómo hacer comping: cinco ritmos para la mano izquierda.
- La escala de blues: diez frases para empezar a improvisar.
- Una rutina diaria de 20 minutos para juntarlo todo.
Escucha recomendada
Diez grabaciones clásicas para empezar a escuchar. Elige una al día, escúchala varias veces y sigue el piano.
- “Freddie Freeloader”, Miles Davis · Kind of Blue (1959): un blues; Wynton Kelly, piano
- “So What”, Miles Davis · Kind of Blue (1959): Bill Evans, piano
- “Bye Bye Blackbird”, Miles Davis · ’Round About Midnight (1956): Red Garland, piano
- “Autumn Leaves”, Cannonball Adderley · Somethin’ Else (1958): Hank Jones, piano
- “C Jam Blues”, Oscar Peterson Trio · Night Train (1962)
- “Waltz for Debby”, Bill Evans Trio · Waltz for Debby (1961)
- “Watermelon Man”, Herbie Hancock · Takin’ Off (1962)
- “Moanin’”, Art Blakey & the Jazz Messengers · Moanin’ (1958): Bobby Timmons, piano
- “Kelly Blue”, Wynton Kelly · Kelly Blue (1959)
- “Song for My Father”, Horace Silver · Song for My Father (1964)